No todos los triunfos saben igual

4 06 2009

Cuando eres el nº 1 tienes un problema. Te exigen más que a nadie y tu margen de mejora es mínimo. Le pasa a Rafa Nadal y le sucede a Wilco. Ayer, en el Kursaal de San Sebastián, volvimos a ver a una banda líder, pero yo me quedé menos afectado de lo esperado. Será por abuso (siete veces en cuatro años) o porque mi capacidad de emoción está off. Me resisto a pensar esto último.  Hay que valorar todo: no es lo mismo verles desde el gallinero (con permiso de estos auditorios modernos que son la releche) que en segunda línea.

La semana pasada leí que en Madrid lloraron. Yo ayer hubiera pagado por hacerlo. 

Su nuevo disco, poco a poco, me va gustando más. Canciones buenas tienen como para aburrir. Algún día igual se animan a dar shows eternos como los de Springsteen. Y Jeff Tweedy está feliz, se le nota. Ejecutan e interpretan como maestros y transmiten (el público sigue vibrando con ellos), pero a mi me faltó algo. Este triunfo a mi no me sabe tan bien como los anteriores.

El Rock es así! Como la vida.