Todo menos sopa o caldo

15 07 2008

Llevo más de un año yendo a comer a un restaurante vegetariano al menos una vez a la semana. Lo disfruto mucho. No soy vegetariano, me gusta la carne y el pescado, pero reconozco que me encantan las verduras. Ayer, por ejemplo, comí un pastel de brócoli riquísimo.

Lo he dicho varias veces en este blog, a mis 32 tacos disfruto comiendo como nunca lo había hecho antes. Siempre me ha gustado zampar, no es nuevo, pero ahora es que la gozo.

El problema es que le pego a todo, menos a la sopa. El agua caliente para lavarse!!

Unos puerritos, un buen arroz, un solomillo de ternera, un salmón a la plancha… El viernes pasado V. nos preparó un bonito sobre piperrada que estaba estupendo. En fin… Me voy a comer que me supera el hambre! 

Y de postre: fruta del tiempo. Sin olvidar que el helado y los batidos naturales son muy recomendables todo el año. Ah! Y las pipas Facundo.





Los pinchis

15 07 2008

La edad no perdona. Somos los jóvenes de ayer y los niños comienzan a llamar a nuestra puerta. Ya llegaron Oier, Paul, el otro Oier y Laia. Jon no tardará en hacerlo y varios más que seguro nacerán.

El domingo paseaba con mi abuela de 86 años que conserva una alegría envidiable y el sábado por la noche, tras ver en directo a Tender Forever (muy bueno, por cierto), charlábamos sobre los niños en el casco viejo bilbaino. Queremos ser padres y no renunciar a nuestra actual libertad. Yo tengo claro que no quiere ser un padre viejuno. Otros, sin embargo, prefieren apurar al máximo. ¿Es un atrevimiento tener más de un hijo tal como está el panorama?

Este es un mini homenaje a los recién llegados.