Australian Blonde (BMG, 1.996). Con este disco me enganché verdaderamente al sonido de Australian Blonde. Con el paso del tiempo pienso en la razón por la que el grupo de Gijón se convirtió en mi gran favorito de la escena nacional y no siempre encuentro la respuesta.
Sí tengo muy claro que su estilo me encantaba, la influencia que sobre ellos ejercieron bandas como Buffalo Tom, Lemonheads o Gigolo Aunts, era clara. Las melodías y guitarras que se dieron en la costa este norteamericana a finales de los ochenta y primeros de los noventa, forman parte de mi base musical.
Las primeras canciones en castellano de Fran Fernández aparecen en este disco. Un doble álbum maltratado por la crítica que yo escuché en numerosas ocasiones. Le tengo mucho cariño aún sabiendo que hay varias canciones prescindibles. Fueron tiempos de alto disfrute, recuerdos estupendos directos en Logroño, Pamplona y Vitoria.
El nuevo sonido del grupo (el de sus dos últimos discos), mucho más soulero, me engancha menos, pero sigo siendo seguidor de AB.