Creo que hablo solo desde que era un crío. Es un ejercicio que me parece saludable y que ayuda a la reflexión. Cuando vuelves a casa por la noche y entablas una conversación contigo mismo sobre ese cliente que te ha fallado, lo malo que es tu jefe o lo buena que está la nueva camarera de la cafetería a la que eres asiduo, te relajas más que en un spa.
Lo bueno de esta faceta es que tú llevas la conversación por donde te da la gana, cortas cuando te parezca y si toca castigar, lo haces con mucha más suavidad. Y como tengas capacidad creativa ni te cuento las posibilidades de esta herramienta!!!
Ahora resulta que están de moda las mini consolas para adultos, esas de doble pantalla que en su día comercializó Nintendo y que ahora ofrecen pantalla táctil y juegos que sirven para hacer trabajar la memoria y otros activos humanos.
Y digo yo, no sería más sano una sesión diaria de hablar con uno mismo? Claro, que si lo que quieres es jugar al tetris…