Máximo liderazgo

20 04 2008

He perdido la cuenta de las veces que he visto a Deluxe en directo; ayer en Durango (Vizcaya) fue la última. La primera vez fue en septiembre de 2001 en el extinto festival Serie B (La Rioja). Ya por aquel entonces me gustó.

Ayer, Xoel y su banda demostraron seguir estando al máximo nivel posible. Son demasiado profesionales, incluso. Su directo es nº 1, sin ninguna duda.

Recordando esas ocasiones en que hemos disfrutado de la música de este artista gallego, me viene a la cabeza un bolo memorable que dio en Bilbao en mayo de 2002. Copio y pego mi crónica de aquel día.

DELUXE + Leslie Nielsen

Fecha: 3-5-02 Sala: Azkena (BILBAO) / Promotor: Muskerra

por Luis BENITO PEDRUZO – IndyRock

A estas altura de temporada, cuando son muchas las giras realizadas, cualquier directo no nos sorprende positivamente, la verdad. Pues bien, somos atrevidos y apuntamos que el combo gallego DELUXE ofreció en Bilbao el mejor concierto en lo que llevamos de año. ¡Se salieron!, vaya que sí.

Tras el entrante de pop-rock en castellano por parte de los getxotarras Leslie Nielsen, Deluxe se presentó en el escenario del Azkena con el claro propósito de demostrar lo increíble que resulta su “Not What You Had Thought” (Mushroom Pillow, 2001) en directo.

Está claro que disponer de unos excelentes temas como base ayuda a lograr un mejor directo. Y a Deluxe le sobran buenos temas. Pero, además son necesarios una compenetración entre los miembros de la banda, Xoel y sus cuatro escuderos la mostraron, una gran energía, motivación y ganas de superar el “cumplieron”. Estos elementos últimos también estuvieron presentes en esta cita. Xoel nos apuntaba al final que ciertamente se habían encontrado muy a gusto y habían encontrado ese toque mágico que poseen las grandes veladas.

El público vibró de lo lindo, no fue para menos. Alcanzamos el sumum, ¡dios! qué placer nos proporcionaron “Looking though the hole”, “Destroy another” y otras muchas. No queríamos irnos, éramos felices. “I´ll see you in London” supuso el punto final, porque todo tiene su fin, a un ejercicio de poderosa belleza. Sin concesiones gratuitas, matrícula de honor.