Excelso espectáculo el ofrecido ayer por los dos mejores equipos del viejo continente y es que la Final Four de Atenas ’07 le debía algo al baloncesto. La jornada del viernes tornó en negro el firmamento del basket y solo era posible resarcirse con un partido como el de ayer, de poder a poder, sin miramientos, con broncas, con jugones, con emoción, con buen juego, con pelea por cada balón, con tensión, en definitiva, con todo. El resultado final, 93-91 a favor de los griegos del Panathinaikos frente a los moscovitas del CSKA, es lo de menos para cualquier aficionado (de fuera de sus respectivos países claro está), ya que mereció la pena estar frente al televisor las dos horas y cuarto que duro el encuentro.
Smodis y un espectacular Papaloukas no fueron suficientes frente a las estrellas locales que tuvieron más sangre fría en los momentos finales, apoyadas ayer por el sexto hombre (16000 griegos enfervorecidos) que jugó un papel vital. Impresionante Siskaukas y determinante Batiste en los últimos minutos con auténticos canastones y por encima de ellos, un base que reúne absolutamente todas las virtudes que exige el puesto de base por definición, Diamantidis.
Papaloukas, el mejor entre los mejores en el partido de ayer, no fue designado MVP debido a la derrota de su equipo y tiene que conformarse “solo” con ser MVP de la euroliga. Diamantidis fue el MVP de la Final Four y su equipo se llevo el cuarto entorchado europeo. También fue el sexto título de Obradovic, después de Partizán(92), Joventut(94), Real Madrid(95), y Panathinaikos(2000),(2002),(2007).
Ayer también pudimos volver a comprobar hasta que punto es el desprecio por el baloncesto de TVE. Después de desterrar el partido más importante de baloncesto en Europa a Teledeporte, encima nos impidieron ver el primer cuarto de la final ya que no había concluido la final de la copa de Holanda de fútbol entre el Ajax y el AZ Alkmaar. Este interesantísimo partido que tanto interesa, no determinó un ganador hasta la tanda de penaltis con lo que se demoró más de la cuenta. Así los muchísimos aficionados de la liga holandesa pudieron ver acabar su partido y los poco interesados en el basket tuvimos que oírlo por la radio. En fin. Como bien nos dijo Ramón Trecet – “el futuro del baloncesto en España pasa por la Sexta”. Que Dios te oiga.